El medio oeste y las regiones de las llanuras de Estados Unidos fueron azotados el pasado 13 de abril por un sistema de tormentas intensas, tornados y granizo, afectando a diversos estados, entre ellos Minnesota y Wisconsin.
La situación fue particularmente grave en Kansas, donde el clima extremo dejó un saldo de varias personas heridas y daños significativos en diversas infraestructuras. Específicamente, en la ciudad de Ottawa, Kansas, se reportó la destrucción de una planta de fabricación de tuberías a consecuencia del paso de los tornados.
De acuerdo con las advertencias de los departamentos meteorológicos, el riesgo persiste para este 15 de abril. Se prevé que estados como Oklahoma e Illinois puedan experimentar fuertes tormentas, una situación que podría afectar a más de 50 millones de personas.
