Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han reportado un aumento preocupante en los casos de tos ferina (pertussis). Para la semana 53, que finalizó el 3 de enero de 2026, se registraron 28,783 casos en todo el país durante 2025.1 En 2024, se notificaron 43,321 casos, la cifra más alta en más de una década. Esta tendencia al alza continúa, con más de 25,000 casos registrados en dos años consecutivos. Para comparar, en 2023 se reportaron 7,063 casos.2
La Dra. Sharon Nachman, jefa de enfermedades infecciosas pediátricas del Stony Brook Children’s Hospital, señala que los aumentos se observan tanto en niños pequeños como en adolescentes. Si bien los niños pequeños suelen ser el grupo de mayor riesgo, también se está viendo un incremento en la enfermedad entre los adolescentes.
La Dra. Nachman identifica tres factores principales que contribuyen a la propagación de la tos ferina en la población pediátrica: la falta de vacunación inicial, la ausencia de dosis de refuerzo en niños mayores y la proximidad de adolescentes y estudiantes universitarios a personas infectadas. En el estado de Nueva York, donde las vacunas son obligatorias, la situación es diferente a otros estados donde no lo son, dejando a los adolescentes y jóvenes universitarios más vulnerables y potencialmente necesitados de una dosis de refuerzo.
Además, la Dra. Nachman explica que los cambios en las vacunas también influyen en la inmunidad. “Antiguamente, teníamos una vacuna contra la tos ferina diferente. Eliminaba por completo la bacteria y podía proporcionar inmunidad de por vida. La vacuna actual es una vacuna de subunidades, lo que significa que requiere refuerzos para mantener la protección”, explica.
Los bebés menores de un año son el grupo más vulnerable a la tos ferina y a sus complicaciones graves. “De cada 100 bebés menores de seis meses que contraen tos ferina, el 50% requiere hospitalización y alrededor del 10% fallece. Como pueden imaginar, la tos ferina puede ser muy grave”, afirma la Dra. Nachman.
La Dra. Nachman advierte que los niños pequeños que necesitan respiración asistida en el hospital pueden desarrollar enfermedades pulmonares crónicas y una calidad de vida disminuida. “Una enfermedad pulmonar crónica en un niño pequeño no es un buen pronóstico a largo plazo. A menudo terminan desarrollando asma, enfermedades de las vías respiratorias reactivas y tos crónica”, explica.
La vacuna DTaP protege contra la difteria, el tétanos y la tos ferina. Para los padres preocupados por la seguridad de las vacunas, la Dra. Nachman enfatiza que “no se puede contraer tos ferina por la vacuna” y que “las vacunas de dosis única, como todas las que se utilizan en pediatría, no contienen conservantes como el timerosal”.
Referencias
1. Pertussis: (Week 53) Weekly cases* of notifiable diseases, United States, U.S. Territories, and Non-U.S. Residents week ending January 03, 2026CDC. January 3, 2026. Accessed January 14, 2026. https://stacks.cdc.gov/view/cdc/251418
2. 2024 Provisional Pertussis Surveillance Report. CDC. February 3, 2025. Accessed January 14, 2026.
https://www.cdc.gov/nndss/infectious-disease/weekly-and-annual-disease-data-tables.html
