Los jóvenes trabajadores se ven influenciados por factores que van más allá de la remuneración económica. Las condiciones laborales, incluyendo los horarios, el ritmo de trabajo y, de manera significativa, la cultura empresarial del sector, son elementos clave que retienen o alejan a las nuevas generaciones.
Si bien los salarios son importantes, la experiencia laboral en su conjunto, que abarca la flexibilidad horaria, la intensidad del trabajo y el ambiente organizacional, resulta determinante en la satisfacción y permanencia de los jóvenes en sus empleos.
