Un nuevo sistema de contenedores para el transporte de órganos está revolucionando la logística de los trasplantes. Este innovador sistema prescinde del uso tradicional de hielo, empleando en su lugar sensores y GPS para monitorizar y mantener las condiciones óptimas del órgano durante el traslado.
La tecnología integrada permite un control preciso de la temperatura y otros parámetros vitales, asegurando la viabilidad del órgano hasta su llegada al centro receptor. El sistema de geolocalización GPS facilita el seguimiento en tiempo real del contenedor, optimizando las rutas y minimizando los tiempos de transporte.
Según fuentes del Corriere della Sera, esta nueva solución no solo mejora la seguridad y la eficiencia del transporte de órganos, sino que también reduce el riesgo de daños causados por fluctuaciones de temperatura o retrasos imprevistos.
