El médico de sangre del Hospital Linkou Chang Gung, Liao Jiding, advierte que ciertos hábitos de consumo diario, aunque parezcan saludables, pueden aumentar el riesgo de cáncer a largo plazo. Según explicó en su canal de YouTube, el cáncer no ocurre de repente, sino que es el resultado de daños acumulativos a lo largo de los años, muchas veces provenientes de lo que se ingiere de forma rutinaria.
Liao identificó tres categorías de bebidas que, si se consumen todos los días durante diez años, podrían convertir el cuerpo en un ambiente propicio para las células cancerosas:
Primero, el jugo exprimido natural, que muchas personas consideran saludable, pero que el médico describe como “azúcar sin frenos”. Al licuar la fruta, se elimina la fibra y se pierde el efecto de saciedad, lo que permite ingerir grandes cantidades de azúcar de forma rápida y sin darse cuenta. Esto puede llevar al aumento de peso, estrés metabólico y acumulación de inflamación, factores asociados con un mayor riesgo de cáncer.
Segundo, las bebidas muy calientes, superiores a 65°C. Liao señaló que el hábito de tomar té o infusiones muy calientes, común entre adultos mayores, no depende del contenido, sino de la temperatura. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha confirmado que las bebidas por encima de esa temperatura están vinculadas a un mayor riesgo de cáncer de esófago. El médico comparó el efecto con “usar papel de lija todos los días en la pared interna del esófago”, ya que, aunque el cuerpo intenta repararse, la irritación constante dificulta la recuperación.
Tercero, el alcohol, que aunque se asocie con momentos sociales o de relajación, también representa un riesgo cuando se consume de forma diaria y prolongada. Liao reiteró que ninguno de estos factores actúa de forma aislada, pero su combinación con otros hábitos puede tener un impacto significativo en la salud a largo plazo.
Su recomendación es sencilla: “Si puedes morder, no bebas; si puedes ir despacio, no vayas rápido”. Esto significa priorizar el consumo de fruta entera sobre el jugo, dejar que las bebidas se enfríen antes de tomarlas y moderar el consumo de alcohol.
