Se conocía ya la
tríada oscura, que en psicología se refiere al grupo de los
tres rasgos de personalidad más tóxicos y
peligrosos. Pero, ¿ha oído hablar de la
tríada luminosa? A diferencia de la anterior, esta reúne
los tres rasgos de personalidad más positivos y admirables, según
indica un reciente artículo publicado en la revista Psychology
of Leaders and Leadership y recogido por
Marie Claire. Según los científicos, la llamada también
tríada clara engloba “los tres
atributos de las relaciones sociales de alta calidad: la ética, la
bondad y la compasión”. Las personas que poseen este
trío de cualidades, según los investigadores, tendrían la capacidad
de “transformar el mundo laboral de forma positiva y
duradera”.
La importancia de la ética, la compasión y la
bondad
Esta nueva perspectiva podría ser especialmente beneficiosa en el
ámbito laboral, ya que permitiría establecer “un nuevo modelo
de liderazgo que se centre en lo que es bueno, en lugar de en lo
que es malo”. De acuerdo con los autores del estudio, actuar
con ética implica “no mentir, engañar, robar o dañar a los
demás”, mientras que la bondad se traduce en “mostrar
mayor empatía” y “ser más afectuoso”, tanto con uno
mismo como con los demás. En cuanto a la compasión, se trata de
lograr “comprender la situación de los demás y estar dispuesto
a ayudarles”.
Este enfoque más positivo “puede ayudarte a convertirte
en un faro para aquellos a quienes amas”, señala el artículo.
Una forma de demostrar que la positividad puede superar la
toxicidad, y que es posible tener éxito en la vida y ascender en
el ámbito social y profesional sin recurrir a la manipulación, el
egoísmo o el narcisismo.
Cultivar la tríada luminosa a través
del trabajo personal
Desarrollar estos rasgos requiere un esfuerzo consciente. Para
fomentar la ética, es importante establecer principios claros y
analizar las decisiones para que reflejen los valores propios. La
compasión se nutre de la escucha activa y la empatía: ponerse en el
lugar del otro sin juzgar. La bondad se puede cultivar adoptando un
discurso interno positivo y practicando la gratitud, incluso en
situaciones difíciles. La meditación, la lectura y la introspección
son herramientas poderosas para fortalecer estas cualidades. Con
paciencia y constancia, se puede integrar esta tríada luminosa en
la vida diaria e inspirar a quienes nos rodean.
