Dormir sobre el lado derecho puede aumentar el riesgo de reflujo gastroesofágico y acidez estomacal, según advierte el doctor Jagdish Khubchandani, profesor de salud pública, en declaraciones recogidas por Grazia. Esta posición anatómica facilita que el ácido del estómago ascienda hacia el esófago, lo que puede interrumpir el descanso y causar molestias a largo plazo.
¿Por qué la posición al dormir afecta la digestión?
La anatomía del estómago es el factor clave detrás de esta recomendación. Según el doctor Khubchandani, el estómago se encuentra ligeramente desplazado hacia la izquierda. Al dormir sobre el lado derecho, el contenido gástrico puede presionar el esfínter esofágico inferior, permitiendo que el ácido se filtre hacia el esófago. En cambio, dormir sobre el lado izquierdo permite que el estómago permanezca en una posición que reduce la probabilidad de que los ácidos suban, lo que ayuda a prevenir la acidez nocturna y mejora la digestión durante las horas de sueño.

Otras posturas y el impacto en la salud
Aunque el lado izquierdo suele ser el más recomendado para quienes sufren de reflujo, el doctor Khubchandani subraya que la postura ideal depende de las condiciones físicas individuales. Por ejemplo, dormir boca arriba puede favorecer la aparición de ronquidos o apnea del sueño, ya que la lengua y los tejidos blandos de la garganta tienden a colapsar hacia atrás. El experto sugiere que, ante problemas crónicos de sueño o digestión, los pacientes deben evaluar su posición habitual para identificar si esta contribuye a sus síntomas.
¿Qué hacer si experimenta molestias?
Si el reflujo persiste, el especialista recomienda ajustar la posición cambiando de lado o elevando ligeramente la parte superior del cuerpo. Este ajuste físico es una medida sencilla que, según el análisis, puede disminuir la presión sobre el sistema digestivo. Si los síntomas de acidez son frecuentes o intensos, es necesario consultar con un médico para descartar patologías subyacentes, ya que la simple modificación de la postura es una estrategia de alivio, pero no sustituye un tratamiento clínico profesional.
