El uso de inteligencia artificial para elaborar solicitudes ante el Tribunal de Arrendamientos está generando un aumento en la carga de trabajo y los retrasos, según indicó un representante de una empresa de gestión inmobiliaria.
David Faulkner, gerente general de gestión de propiedades en Property Brokers, señaló que ha observado un cambio notable hacia aplicaciones escritas con IA, que tienden a ser más extensas, complejas y, en algunos casos, solicitan montos excesivamente altos.
Faulkner relató que su empresa recibió, poco antes de Navidad, una notificación de audiencia relacionada con un disputa de arrendamiento. En dicho caso, una inquilina afirmó que ella y su hijo habían visto comprometida su seguridad al vivir en una propiedad rural con agua potable no segura debido a su nivel de pH. Además, mencionó otras problemáticas como un aviso de rescisión presuntamente retaliatorio, violaciones al derecho al disfrute tranquilo de la propiedad y una secadora que permaneció averiada durante cuatro semanas.
La inquilina presentó una reclamación por un total de 40.000 dólares, respaldada por un documento de 215 páginas que incluía la solicitud, evidencia, fotografías y un informe escrito de 101 páginas que desglosaba los costos que creía debía recibir.
Tras dos audiencias —una remota y otra presencial—, el adjudicador publicó la resolución del Tribunal el 2 de abril. En dicha resolución, se le otorgó a la inquilina una indemnización total de 80 dólares, correspondiente únicamente a los inconvenientes ocasionados por la falla de la secadora.
Faulkner advirtió que este tipo de reclamaciones, aparentemente generadas por inteligencia artificial y que frecuentemente solicitan sumas entre 40.000 y 60.000 dólares, están saturando el sistema y generando trabajo adicional tanto para el personal del Tribunal como para los propietarios de los inmuebles.
