El presidente Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos e Irán han alcanzado “puntos importantes de acuerdo”, incluyendo el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares. Según declaraciones de Trump, esta es la prioridad número uno, dos y tres en las negociaciones actuales.
A pesar de estas declaraciones, un portavoz del parlamento iraní, Mohammad Qalibaf, ha negado que se estén llevando a cabo conversaciones directas con Estados Unidos, calificando los informes al respecto como noticias falsas destinadas a influir en los mercados financieros y petroleros, así como a desviar la atención de los desafíos que enfrentan Estados Unidos e Israel.
Trump también ha expresado su deseo de un “cambio de régimen muy serio” en Irán, justificando previamente una posible acción militar contra el país con la supuesta intención de Irán de construir un arma nuclear. Sin embargo, la comunidad de inteligencia estadounidense ha evaluado que Irán no está actualmente persiguiendo activamente un programa de armas nucleares, incluso después de la “Operación Midnight Hammer”, que según Trump, “obliteró” el programa nuclear iraní.
En caso de que las conversaciones avancen favorablemente, Trump ha sugerido que Estados Unidos podría tomar medidas para confiscar el uranio enriquecido iraní, lo que implicaría una presencia militar estadounidense significativa en el terreno, dado que se cree que el material está almacenado en instalaciones subterráneas fuertemente protegidas.
Paralelamente, la administración Trump está considerando opciones para asegurar o extraer el material nuclear iraní, posiblemente a través del despliegue de fuerzas del Comando de Operaciones Especiales Conjuntas. La situación se desarrolla en un contexto de conflicto en curso, que inicialmente se centró en degradar las capacidades militares convencionales de Irán, pero que ha evolucionado con contraataques iraníes contra Israel y países aliados de Estados Unidos en la región, así como con la interrupción de los envíos de petróleo.
Recientemente, seis militares estadounidenses han perdido la vida y decenas han resultado heridos en ataques iraníes en Kuwait y Arabia Saudita, además de un accidente aéreo en Irak. Trump ha indicado que están “muy cerca de alcanzar sus objetivos” y considerando una reducción de los esfuerzos militares en Medio Oriente.
