El presidente Donald Trump autorizó la “Operación Epic Fury”, una campaña militar destinada a eliminar la amenaza nuclear iraní, destruir su arsenal de misiles balísticos, degradar sus redes terroristas y debilitar su fuerza naval. Esta operación, llevada a cabo en colaboración con aliados regionales, se produce tras 47 años de agresiones iraníes, incluyendo ataques a ciudadanos estadounidenses, patrocinio del terrorismo global y la opresión de su propia población.
Según informes, estadounidenses han expresado su rechazo a la “Operación Epic Fury”, según una encuesta sobre la aprobación o desaprobación de la intervención militar en Irán.
El 1 de marzo de 2026, la Casa Blanca emitió un comunicado describiendo la operación como un ejercicio necesario de fuerza estadounidense. Se destaca que la acción sigue a exhaustivos esfuerzos diplomáticos.
Varios legisladores se manifestaron a favor de la “Operación Epic Fury”. El senador Tom Cotton declaró que no había escuchado a ningún residente de Arkansas expresar algo que no fuera un apoyo total al presidente Trump y a su decisión de poner fin a 47 años de terror y violencia revolucionaria por parte de la República Islámica contra Estados Unidos y sus ciudadanos. El senador Lindsey Graham afirmó que la «nave nodriza del terrorismo se está hundiendo» y que el líder del mayor patrocinador estatal del terrorismo, Irán, está a punto de colapsar.
