El Centro de Estudios Cato, reconocido consider tank estadounidense, publicó un informe que revela una tendencia significativa en la política migratoria de la administración Trump. Según el análisis, desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, la disminución en la inmigración legal ha sido aproximadamente 2,5 veces mayor que la reducción observada en la inmigración ilegal.
El estudio indica que, mientras la entrada irregular por las fronteras ha disminuido en torno a 50.000 personas, la inmigración legal ha experimentado una caída mucho más pronunciada, superando los 130.000 individuos. Esta disparidad sugiere que el impacto de las nuevas medidas no se limita al control de fronteras, sino que afecta directamente los canales oficiales de ingreso al país.
Entre los factores citados en el informe se encuentran la suspensión efectiva del proceso de solicitud de asilo, lo que ha llevado a una drástica reducción en las peticiones: de aproximadamente 40.000 en diciembre de 2024 a apenas 26 en febrero de 2025. Asimismo, se reportaron disminuciones significativas en la emisión de visados de familia y trabajo, incluyendo una caída del hasta 65% en los visados de prometido y cónyuge, alrededor del 40% en los visados de estudiante y cerca del 25% en los visados H-1B para trabajadores altamente calificados.
Además, el informe señala que se han implementado restricciones de visado en más de 40 países, lo que ha ampliado el efecto contractivo sobre los flujos migratorios legales. El análisis concluye que estas medidas reflejan una estrategia más amplia orientada a reducir no solo la inmigración irregular, sino también el ingreso mediante vías legales, lo que ha generado debate sobre los objetivos reales de la actual política migratoria.
Sigue leyendo
