Tensiones en las negociaciones nucleares entre EE.UU. E Irán: Trump frena acuerdos y mantiene presión sobre Teherán
Las conversaciones para revivir el acuerdo nuclear con Irán enfrentan nuevos obstáculos tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien instruyó a su equipo negociador a evitar apresurarse en alcanzar un pacto y mantener las sanciones económicas, incluyendo el bloqueo de puertos iraníes. Mientras, el presidente iraní, Ebrahim Raisi, reafirmó en redes sociales que su país «no tiene intención de buscar armas nucleares», aunque las negociaciones en Viena continúan estancadas.
Trump prioriza la presión sobre Teherán
Según fuentes cercanas a la administración, Trump ordenó a sus representantes en las negociaciones que adopten una postura firme, evitando concesiones rápidas que puedan percibirse como debilidades. La estrategia incluye prolongar las sanciones, especialmente las que afectan al comercio marítimo iraní, como el bloqueo de sus principales puertos. Esta línea dura contrasta con los esfuerzos diplomáticos de la Unión Europea y otros aliados, que buscan reanimar el acuerdo de 2015 — conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) — tras el retiro de EE.UU. En 2018.
En declaraciones citadas por medios internacionales, Trump «no está interesado en cerrar un acuerdo a cualquier costo». Su enfoque se centra en presionar a Irán para lograr concesiones más amplias, más allá del ámbito nuclear, incluyendo temas como el programa de misiles balísticos y el apoyo a grupos armados en la región. Sin embargo, analistas advierten que esta postura podría alargar indefinidamente las negociaciones, sin garantías de un resultado favorable.
Raisi descarta intenciones nucleares, pero el escepticismo persiste
Mientras las tensiones escalan, el presidente iraní, Ebrahim Raisi, publicó en su cuenta oficial de redes sociales un mensaje en el que reiteró que «Irán no busca desarrollar armas nucleares». El comunicado, difundido este lunes, busca tranquilizar a la comunidad internacional, aunque no ha logrado disipar las desconfianzas, especialmente tras años de incumplimientos mutuos y acusaciones de ambas partes sobre el alcance real del programa atómico iraní.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, criticó en los últimos días la «falta de seriedad» de EE.UU. en las negociaciones, acusando a Washington de «jugar con el tiempo» para debilitar las posiciones iraníes. Sin embargo, fuentes diplomáticas europeas señalan que el estancamiento actual no es exclusivo de Trump: las diferencias entre las partes son profundas, y ningún bloque parece dispuesto a ceder en temas clave.
¿Puede el acuerdo salvarse?
El enviado especial de la UE para Irán, Enrique Mora, intentó optimismo al afirmar que «un acuerdo es posible, pero no en plazos forzados». Mora descartó que las negociaciones puedan concretarse en «72 horas o con gestos simbólicos», como han sugerido algunas facciones en Washington. La complejidad radica en que, además de las demandas nucleares, Irán exige el levantamiento total de las sanciones, mientras EE.UU. Exige garantías sobre programas no declarados y el cese de actividades que violen los límites del JCPOA.
En este contexto, la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de que las negociaciones colapsen sin un acuerdo, lo que podría reavivar las tensiones en la región y llevar a un nuevo ciclo de sanciones y represalias. Mientras, Trump mantiene su postura: «No hay prisa. Queremos un acuerdo sólido, o nada».
