Trump minimiza el declive de EE.UU. Ante Xi Jinping y culpa a Biden por las críticas durante la cumbre en Pekín
Pekín, 15 de mayo de 2026 — El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó restar importancia a las declaraciones del presidente chino, Xi Jinping, sobre el «declive» de su país durante su visita de Estado a China, aunque sin responder directamente a las críticas. En un encuentro marcado por tensiones diplomáticas, Trump optó por atribuir los comentarios de Xi a las políticas de su predecesor, Joe Biden, en lugar de abordar las observaciones sobre la posición global de Washington.
Según informes de medios internacionales, Xi Jinping mencionó durante las reuniones el concepto de la «trampa de Tucídides», una teoría que describe los conflictos inevitables entre potencias emergentes y establecidas. Trump, en cambio, evitó confrontar directamente el tema y prefirió señalar que las palabras de Xi se referían a la administración de Biden, no a su propio gobierno. «Estados Unidos sigue siendo la nación más poderosa del mundo, pero bajo el liderazgo de Biden, muchos países han perdido confianza en nuestra capacidad para liderar», declaró Trump en declaraciones indirectas reportadas por The Daily Beast y The Independent.
Tensión diplomática y evasivas
El segundo día de la cumbre en Pekín, Trump mantuvo reuniones con Xi Jinping, aunque los intercambios reflejaron una relación fría. Fuentes cercanas al evento indicaron que el magnate republicano mostró irritación por las observaciones chinas, pero optó por respuestas vagas en lugar de un enfrentamiento directo. Mientras Xi insistió en que Washington debe reconocer su «declive relativo» frente al ascenso de Beijing, Trump desvió la conversación hacia temas económicos y comerciales, según reportes de The New York Times.

Analistas consultados por The Wall Street Journal señalan que la estrategia de Trump —culpar a Biden en lugar de responder a Xi— busca proteger su imagen ante su base electoral, pero también refleja una falta de claridad en su postura sobre la política exterior hacia China.
El juego de palabras y la «trampa de Tucídides»
Xi Jinping aludió durante los encuentros al concepto de la «trampa de Tucídides», una referencia histórica a los conflictos entre Atenas y Esparta en la antigua Grecia, adaptado hoy para describir las tensiones entre EE.UU. Y China. Según los informes, el líder chino sugirió que el declive estadounidense es un fenómeno observable, mientras que Trump evitó mencionar el término y prefirió centrar su discurso en la supuesta «debilidad» de la administración actual.
En declaraciones citadas por The Hill, Trump afirmó que las palabras de Xi eran una crítica velada a Biden, no a su gestión. «China quiere que el mundo crea que Estados Unidos está en decadencia, pero eso solo pasa si no hay un líder fuerte», dijo, sin profundizar en cómo su propio gobierno abordaría el tema.
¿Qué sigue en la relación bilateral?
Mientras las negociaciones continúan en Pekín, queda claro que la cumbre no ha logrado desactivar las tensiones. Trump, en su estilo característico, combinó gestos de firmeza con evasivas, dejando en duda si su administración —de ser reelegido— adoptaría un enfoque más confrontativo o buscaría acuerdos puntuales con China. Lo cierto es que, por ahora, la imagen de un Estados Unidos en declive sigue siendo un tema central en el debate internacional, aunque con interpretaciones muy distintas desde ambos lados del Pacífico.
La cobertura en vivo de los encuentros puede seguirse en el siguiente video:
