Un estudio sugiere que las afirmaciones no probadas del expresidente Trump sobre el autismo influyeron en la atención médica recibida por algunos pacientes. Investigaciones recientes indican que las declaraciones de Trump, que vinculaban erróneamente el Tylenol con el riesgo de autismo y promovían el leucovorin como un tratamiento potencial, llevaron a cambios en la atención de niños con autismo.
En septiembre de 2025, funcionarios de la administración Trump anunciaron que se investigaría una posible conexión entre el Tylenol y el autismo, al mismo tiempo que se promocionaba el leucovorin como una posible terapia. Posteriormente, en diciembre de 2025, se observó un aumento en la demanda de leucovorin, generando debate entre los pediatras sobre su uso para tratar el autismo.
El estudio revela que estas afirmaciones, a pesar de carecer de evidencia científica sólida, tuvieron un impacto en las decisiones de atención médica, lo que subraya la importancia de la información precisa y basada en evidencia en el ámbito de la salud.
