El interés de Estados Unidos y Rusia en el Ártico se ha intensificado, con un enfoque particular en Groenlandia y Svalbard, respectivamente. Según informes recientes, el expresidente estadounidense Donald Trump habría mostrado interés en adquirir Groenlandia, mientras que el presidente ruso Vladimir Putin parece tener una mirada puesta en Svalbard.
Svalbard, un archipiélago noruego, se caracteriza por tener una población humana reducida, superada en número por la población de osos polares. Este hecho ha despertado el interés de Rusia, que observa con atención esta región estratégica del Ártico.
La creciente atención de ambas potencias hacia el Ártico subraya la importancia geopolítica de la región, rica en recursos naturales y con una ubicación estratégica en un contexto de cambio climático y deshielo.
