Un estudio reciente revela que la densidad del lodo jugó un papel crucial en la magnitud de la destrucción causada por el tsunami de Tohoku en Japón en 2011. La investigación, según reporta Earth.com, indica que las costas fangosas pueden amplificar los efectos de los desastres como tsunamis.
El tsunami de Tohoku, ocurrido el 11 de marzo de 2011, fue un terremoto submarino de magnitud 9.0–9.1 que impactó la región de Tohoku en Japón. El evento, que duró aproximadamente seis minutos, generó un tsunami que alcanzó hasta 40.5 metros de altura en Miyako, Iwate. Este desastre es conocido en Japón como el «Gran Terremoto y Desastre de Japón Oriental» (東日本大震災, Higashi Nihon Daishinsai), entre otros nombres, y a menudo se le hace referencia como 3.11.
AsatuNews.co.id informa que el estudio encontró que una mayor densidad de lodo incrementó la destrucción durante el tsunami. Este hallazgo subraya la importancia de considerar las características del terreno costero en la evaluación de riesgos y la planificación de mitigación ante tsunamis.
