El uso de dispositivos de seguimiento del sueño puede generar una condición denominada ortosomnia, un trastorno en el que la obsesión por obtener datos de descanso «perfectos» termina provocando ansiedad e insomnio, según reportó The Washington Post.
¿Qué es la ortosomnia?
La ortosomnia ocurre cuando los usuarios de dispositivos portátiles se obsesionan con las métricas de sueño proporcionadas por sus relojes inteligentes o anillos de monitoreo. Según expertos citados por The Washington Post, este fenómeno clínico surge cuando los individuos intentan mejorar activamente sus estadísticas, lo que paradójicamente les impide conciliar el sueño de manera natural. El término combina los vocablos «orto» (correcto) y «somnus» (sueño), describiendo a personas que sufren ansiedad si los datos no reflejan una noche de descanso ideal.
¿Por qué los datos pueden ser contraproducentes?
La precisión de los dispositivos comerciales es un factor determinante en este problema. De acuerdo con el análisis publicado, muchos rastreadores de sueño no ofrecen la misma exactitud que una polisomnografía clínica realizada en un laboratorio. El riesgo surge cuando los usuarios toman decisiones de salud basadas en algoritmos que, en ocasiones, confunden el reposo inmóvil con el sueño profundo. Esta discrepancia genera frustración, ya que los usuarios intentan ajustar sus rutinas para corregir métricas que podrían no ser precisas.
Cómo evitar la ansiedad por el descanso
Para mitigar los efectos negativos, los especialistas sugieren limitar la dependencia de estas herramientas. Si la consulta constante de la aplicación al despertar genera sentimientos de preocupación o frustración, se recomienda dejar de usar el dispositivo durante las horas de sueño. Según The Washington Post, el descanso debe priorizar la sensación subjetiva de bienestar y energía durante el día por encima de los gráficos generados por una aplicación, los cuales no siempre reflejan la complejidad biológica del sueño humano.
