Durante la feria CES en Las Vegas, se probó nuevamente el sistema de túneles subterráneo de Elon Musk. Contrario a lo esperado, los vehículos de Tesla no operan de forma autónoma en los túneles, sino que son conducidos por personas, tanto bajo el recinto ferial como en tramos a nivel de superficie.
El trayecto entre el pabellón Central y el pabellón West resultó ser, en términos de tiempo, menos eficiente que cruzar por el puente peatonal, especialmente considerando la necesidad de pasar nuevamente por los controles de seguridad.
A pesar de esto, la experiencia fue considerada positiva. El conductor, consultado sobre la monotonía de conducir por un túnel estrecho durante toda la jornada, respondió con humor: “Llevo solo tres días, todavía estoy en la luna de miel, ¡es divertido!”
