La cría selectiva de la dorada (*Sparus aurata*) ha logrado un incremento del 76 % en el peso de cosecha tras dos décadas de trabajo genético, según un informe reciente de Aquafeed.com. Este avance, desarrollado a través de programas de mejora continua, permite una mayor eficiencia en la producción acuícola al reducir los tiempos de cultivo necesarios para alcanzar el peso comercial.
¿Cómo se logró este incremento genético?
El progreso del 76 % en el peso de cosecha es el resultado directo de veinte años de selección genética sistemática. Según los datos recopilados por Aquafeed.com, los investigadores se centraron en identificar y potenciar rasgos específicos que favorecen el crecimiento acelerado de la especie en condiciones de cautiverio. A diferencia de las prácticas de cría convencionales, este programa utilizó herramientas de selección avanzada para asegurar que las generaciones sucesivas de dorada presentaran un desarrollo muscular superior y una conversión alimenticia optimizada.
Impacto en la eficiencia de la acuicultura
Este aumento en el peso de cosecha tiene implicaciones directas para la rentabilidad de las granjas acuícolas. Al obtener peces más grandes en el mismo ciclo de producción, los productores pueden mejorar sus volúmenes de entrega sin necesidad de expandir sus infraestructuras físicas. La mejora acumulativa del 76 % a lo largo de dos décadas destaca la eficacia de la selección genética como tecnología clave para la sostenibilidad del sector, permitiendo que la producción de proteína marina sea más eficiente frente a la creciente demanda global.
Este desarrollo tecnológico marca un precedente importante en la mejora de especies comerciales, demostrando que la inversión a largo plazo en genética acuícola genera resultados medibles y constantes en el rendimiento biológico de los ejemplares.
