Uber se compromete a impulsar la electrificación de su flota a través de una inversión estratégica en infraestructura de carga. La compañía, liderada por su equipo global de electrificación, busca superar la principal barrera para la adopción de vehículos eléctricos por parte de sus conductores: la falta de acceso a puntos de carga.
Para acelerar la transición, Uber se compromete a ofrecer garantías de utilización que permitirán desbloquear más de 1,000 nuevos puntos de carga rápida en todo el mundo, en colaboración con los principales operadores de puntos de carga (CPOs) en Norteamérica y Europa. Esta inversión de capital busca reducir el riesgo para los inversores y acelerar el despliegue de la infraestructura necesaria en las ciudades donde los conductores más la necesitan.
Gracias a los millones de viajes que se realizan diariamente, Uber puede identificar con precisión las zonas con mayor demanda de carga y las áreas donde existen deficiencias en la infraestructura. La combinación de estos datos con tecnología integrada en la aplicación móvil, busca eliminar obstáculos para que los conductores adopten vehículos eléctricos y ayudar a las ciudades a combatir la contaminación del aire.
El equipo global de Uber se muestra orgulloso de este logro y se compromete a seguir avanzando en esta dirección.
