Varias empresas del sector energético en la ciudad de Kremenchuk, en la región central de Poltava, fueron atacadas con drones y misiles, según informó el jefe militar de la zona, Volodymyr Kohut.
Kohut añadió que los impactos directos y los fragmentos de metralla provocaron incendios y daños en sistemas técnicos, interrumpiendo el suministro de calefacción y agua. Vitali Malitsky, alcalde de Kremenchuk, confirmó que el suministro de energía eléctrica, agua y calefacción se ha visto interrumpido en varias zonas de la ciudad.
La Fuerza Aérea de Ucrania declaró que se utilizaron 241 drones, tres misiles Kinzhal (hipersónicos) y dos misiles balísticos en los ataques, registrándose un total de 65 ataques con drones en 14 ubicaciones.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, interceptaron 175 drones, dos misiles Kinzhal y dos misiles balísticos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de atacar la infraestructura civil.
