Desde el inicio de la guerra a gran escala en Ucrania, al menos 55.000 soldados ucranianos han muerto en el campo de batalla.
El gobierno ucraniano evitó en gran medida hacer comentarios sobre sus bajas durante los primeros dos años de la invasión, hasta febrero de 2024, cuando el presidente Zelenski anunció que 31.000 soldados ucranianos habían fallecido.
Zelenski también enfatizó, durante una entrevista, que Rusia seguiría sufriendo pérdidas devastadoras si intentara ocupar la totalidad del este de Ucrania.
Esta declaración se produjo durante las recientes negociaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, donde el estatus del este de Ucrania, particularmente la región de Donbás, sigue siendo uno de los temas más controvertidos en las conversaciones.
A pesar de las fuertes pérdidas, Moscú ha logrado avances limitados en algunos sectores del frente ucraniano, gracias a su capacidad para reponer sus bajas con soldados recién reclutados. Según un informe del proyecto de mapeo de código abierto ucraniano DeepState, las fuerzas rusas ocuparon 4.336 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano en 2025, lo que representa menos del 1 por ciento del territorio del país.
