La cadena minorista más grande de Eslovaquia sufre una reestructuración forzada: la intervención de su matriz checa marca un giro en el sector
El grupo minorista Tesco ha anunciado cambios significativos en su filial eslovaca, Tesco Slovensko, tras una reestructuración que ha obligado a la intervención directa de su casa matriz checa. Según fuentes internas confirmadas por SME.sk, la cadena —conocida localmente como Tesco— ha reducido su estructura operativa en un intento por mejorar su rentabilidad en un mercado donde compite con cadenas locales como KOOP y Joker.
Cierre de sucursales y ajuste de plantilla
Entre las medidas adoptadas destacan el cierre de al menos 12 hipermercados y la reducción de personal en áreas administrativas, aunque la compañía no ha revelado cifras exactas sobre despidos. La decisión responde a un déficit operativo acumulado en los últimos tres trimestres, agravado por la caída en las ventas de productos frescos —un segmento clave en el país— y la presión de los costos logísticos.
Un portavoz de Tesco en Praga confirmó a este medio que «la intervención de la matriz fue necesaria para evitar un colapso mayor». La compañía checa, que adquirió el control total de la filial eslovaca en 2024 tras la salida de inversores locales, ha asumido la gestión directa de las operaciones, incluyendo la renegociación de contratos con proveedores y la reubicación de almacenes.
Impacto en el mercado eslovaco
El sector minorista en Eslovaquia enfrenta una reestructuración sin precedentes desde 2023, con cadenas como Joker expandiendo su presencia en zonas rurales y KOOP consolidando su liderazgo en productos locales. La salida de Tesco de ciertas regiones podría dejar un vacío en áreas donde no operan competidores directos, según analistas consultados.

Para SME.sk, estos cambios reflejan «la dificultad de las cadenas extranjeras para adaptarse a un mercado con precios regulados y una demanda cada vez más orientada a lo nacional». Mientras tanto, la matriz checa evalúa opciones para «optimizar la cartera de activos en Europa Central», aunque no descarta la posibilidad de vender parte de las operaciones eslovacas si la rentabilidad no mejora en los próximos 12 meses.
Reacciones y perspectivas
Los sindicatos eslovacos han expresado su preocupación por los despidos, aunque no han presentado acciones legales hasta el momento. Por su parte, el gobierno local ha instado a la compañía a «mantener la estabilidad laboral», en línea con las políticas de apoyo al empleo en sectores estratégicos.
Mientras se definen los próximos pasos, el caso de Tesco Slovensko serve como ejemplo de los desafíos que enfrentan las inversiones extranjeras en mercados con economías en transición. La intervención de la matriz checa subraya, además, cómo las decisiones corporativas en un país pueden tener repercusiones directas en otro, incluso décadas después de la división de Checoslovaquia.
