Una mujer de 44 años y su hijo de 9 fallecieron a última hora de este lunes tras intoxicarse con monóxido de carbono en su departamento ubicado en el barrio porteño de Palermo, según informó La Nación. En el mismo inmueble se encontraba una adolescente de 13 años, quien debió ser trasladada con dificultad respiratoria severa al Hospital Gutiérrez, donde quedó internada.
Tragedia por monóxido de carbono en Palermo
El hecho ocurrió pasadas las 23 en el departamento 7 del segundo piso de un edificio situado en la avenida Córdoba al 4600, cerca de la intersección con la calle Malabia. Ante un aviso por escape de gas, se desplegó un amplio operativo en el lugar que incluyó seis ambulancias del SAME, una unidad de triage y una unidad médica de apoyo privado, de acuerdo con los datos suministrados por La Prensa.
Operativo de rescate y pericias judiciales
Al ingresar al departamento del segundo piso, los bomberos y los profesionales de la salud hallaron a la mujer y al menor tendidos en el piso sin signos vitales. Pese a que los médicos les practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el lugar, no fue posible recuperarlos y se constató el fallecimiento cerca de las 23:30. Por su parte, la adolescente de 13 años presentaba signos avanzados de asfixia y fue derivada de urgencia al centro asistencial.

Como consecuencia de la emergencia, se cortó el suministro del servicio y se solicitó la presencia de una cuadrilla de Metrogas. En el lugar intervinieron efectivos de la Comisaría Vecinal 14A, mientras que alrededor de las 2 de la madrugada personal de la Policía Científica realizó las pericias correspondientes. La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Criminal de Instrucción N° 50, dirigida por el funcionario judicial Edgardo Orfila.
El peligro del monóxido de carbono
El monóxido de carbono es catalogado frecuentemente como un gas silente debido a que no tiene olor, color ni sabor, además de no irritar las mucosas ni avisar su presencia. Este compuesto se genera mediante la combustión incompleta de gas natural u otros combustibles carbonosos, tales como leña, carbón, queroseno o gas envasado, por lo que puede presentarse ante instalaciones deficientes, ventilaciones obstruidas o artefactos que funcionen de manera incorrecta.

De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, alrededor de 200 personas mueren al año en el país y unas 40.000 resultan afectadas por la inhalación de este gas. Entre las señales de advertencia se destaca el color de la llama en cocinas, estufas, calefones o termotanques, la cual debe ser azul, estable y pareja; tonalidades amarillas, naranjas o rojizas, así como la presencia de manchas negras en paredes o artefactos, indican una mala combustión.
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