El Union Saint-Gilloise corona su doblete histórico en Bélgica, pero el vandalismo de hinchas de Anderlecht empaña la fiesta
Bruselas vivió este viernes una jornada de altibajos en el fútbol belga. Mientras el Union Saint-Gilloise celebraba su segunda Copa de Bélgica en tres años tras vencer 3-1 al Anderlecht en la prórroga, los aficionados del equipo rojo se convirtieron en protagonistas por otra razón: el vandalismo. Tras la derrota, grupos de seguidores del Anderlecht saccaron el estadio Rey Balduino y, en un acto de violencia urbana, rompieron una puerta de metro en el barrio de Laeken, agravando los daños materiales que ya superan los límites de lo tolerable.
La victoria del Union Saint-Gilloise: un título que consolida su hegemonía
El partido, disputado en el estadio Rey Balduino, quedó marcado por la intensidad y los altibajos. Tras un primer tiempo sin goles —a pesar de un tanto anulado a favour del Union—, el empate llegó en el minuto 80 gracias a un cabezazo de Cvetković (Anderlecht). Sin embargo, la prórroga decidió el destino del encuentro. El Union Saint-Gilloise, con goles de Mohammed Fuseini y Kevin Rodríguez, selló su cuarta Copa de Bélgica y el segundo doblete en tres temporadas, consolidándose como el equipo dominante del fútbol belga.
El vandalismo tras la derrota: la ciudad de Bruselas exige responsabilidad
Mientras los jugadores del Union Saint-Gilloise saboreaban su título, los hinchas del Anderlecht descargaban su frustración en las calles. Según informaron fuentes municipales, los daños en el estadio Rey Balduino incluyen roturas de asientos, barricadas destruidas y objetos lanzados al campo. Pero el acto más grave ocurrió fuera del recinto: hinchas rompieron una puerta de metro en Laeken, lo que obligó a cerrar temporalmente la estación. El alcalde de Bruselas, en declaraciones recogidas por Le Soir, subrayó que «no es aceptable que los ciudadanos paguen los daños causados por actos de violencia», y anunció que se evaluarán sanciones contra los responsables.

Anderlecht en crisis: el camino a Europa se complica
Para el Anderlecht, la derrota no solo deja un sabor amargo en lo deportivo, sino que complica seriamente sus aspiraciones europeas. Sin la Copa de Bélgica, el equipo perdió la oportunidad de clasificar a una competición continental, dejando en evidencia las debilidades defensivas que ya venían arrastrando. Mientras tanto, el Union Saint-Gilloise, ya mira hacia adelante, con los ojos puestos en el próximo partido de liga este domingo. Como señalaron fuentes cercanas al equipo, «podemos celebrar esto con shakes de recuperación, pero el trabajo no termina aquí».
La jornada dejó así dos caras del fútbol belga: el Union Saint-Gilloise, campeón y en ascenso, y el Anderlecht, sumido en una crisis que va más allá de los resultados deportivos.
