Nuevas investigaciones sugieren que Urano y Neptuno, tradicionalmente clasificados como «gigantes de hielo», podrían ser en realidad «gigantes rocosos». Este hallazgo, publicado por varios medios como El Rancagüino y ABC, desafía la comprensión actual de la composición de estos planetas.
La reclasificación potencial surge de un estudio que reevalúa la densidad y composición interna de Urano y Neptuno. Si se confirma, este cambio también podría llevar a reconsiderar la clasificación de estos planetas de manera similar a como ocurrió con Plutón, que fue reclasificado como planeta enano.
Según informa La Razón, este estudio plantea interrogantes sobre la formación y evolución de los planetas gigantes, y podría requerir una revisión de los modelos teóricos existentes. La posibilidad de que Urano y Neptuno sean predominantemente rocosos en su interior abre nuevas vías de investigación en la ciencia planetaria.
