La reconocida actriz alemana Uschi Glas, que cumplirá 82 años el 2 de marzo, mantiene una vida activa a través del estiramiento, el entrenamiento de fuerza y contando sus pasos diarios.
En una reciente entrevista con el diario alemán Bild, Glas expresó su incomprensión ante quienes se lamentan por el paso del tiempo. «Me irrita mucho que tantas personas de mi edad solo se quejen. Me molesta cuando alguien se lamenta de cumplir años o de envejecer. ¡Me parece incomprensible!», declaró.
Una actitud positiva ante la vida
La actriz disfruta profundamente de su vida, especialmente del tiempo que pasa con sus nietos, sus actividades en la asociación «brotZeit» y la oportunidad de seguir trabajando frente a la cámara. Para Glas, lo importante es el presente. Su motivación, según explica, nace de lo más profundo de su corazón: «Necesito sentirme útil. Devolver algo, eso es lo que me da alegría en la vida».
Glas resume su filosofía con una frase contundente: «Envejecer saludablemente es un regalo que hay que aceptar con gratitud».
Uschi Glas saltó a la fama en 1966 con su participación en la producción de Karl May, «Winnetou y el mestizo Apanatschi». Su gran éxito llegó en 1968 con la comedia «Zur Sache, Schätzchen», convirtiéndose en una de las estrellas de cine más queridas de Alemania. Más recientemente, pudo verse en la gran pantalla en 2024 con la película «Max und die Wilde 7: Die Geister-Oma», y su trabajo en «Wir vier und der Enkeltrick» se transmitió por televisión en 2025.
