En Breve
- XELA Robotics presentó su tecnología de detección táctil 3D uSkin en CES 2026, posicionándola como una solución práctica para dotar a robots humanoides e industriales con una retroalimentación táctil continua y similar a la humana para la manipulación en el mundo real.
- La plataforma uSkin integra sensores basados en elastómeros en capas en manos y pinzas robóticas para medir las fuerzas de contacto, la forma del objeto y el movimiento en las yemas de los dedos, falanges y palmas, abordando una limitación histórica en la destreza robótica.
- XELA afirma que los sensores ya están implementados en entornos académicos y comerciales y se han integrado con hardware de empresas como Wonik Robotics, Weiss Robotics, Robotiq y Tesollo, apuntando a su adopción en los sectores de manufactura, logística, almacenamiento y agricultura.
La manipulación robótica ha estado tradicionalmente por detrás de la percepción y la movilidad, limitada por la falta de un tacto fiable. En CES 2026, XELA Robotics aprovecha su primera participación en la feria para argumentar que esta limitación está comenzando a superarse.
La compañía japonesa, especializada en detección táctil tridimensional, está demostrando su tecnología uSkin integrada directamente en manos robóticas existentes y pinzas industriales. Según XELA Robotics, el sistema está diseñado para proporcionar a los robots retroalimentación continua y en tiempo real sobre las fuerzas de contacto, la forma del objeto y el movimiento durante la sujeción, capacidades que son rutinarias para los humanos pero que siguen siendo difíciles para las máquinas.
“Hemos adoptado un enfoque agnóstico hacia la comercialización de nuestra tecnología”, declaró Alexander Schmitz, CEO de XELA Robotics, en un comunicado. “Nuestro objetivo ha sido desarrollar el sentido del tacto más similar al humano y ponerlo a disposición de todas las empresas que buscan mejorar su automatización en el mundo real.”
La plataforma uSkin combina hardware y software destinados a apoyar lo que la industria describe cada vez más como IA física. La arquitectura del sensor consta de una capa exterior protectora, un elastómero deformable que absorbe la carga y se adapta a los objetos, y una capa densa de sensores capaz de medir el desplazamiento en tres ejes en múltiples puntos. En conjunto, estas capas permiten a los robots detectar con qué fuerza están sujetando un objeto y cómo se desplaza durante la manipulación.
XELA Robotics posiciona la tecnología como una adición práctica a los sistemas robóticos existentes, en lugar de una herramienta de investigación específica. La compañía afirma que uSkin es compacto, duradero y diseñado para una integración sencilla, reduciendo el esfuerzo de ingeniería que normalmente se requiere para añadir detección táctil. Los sensores se pueden implementar como componentes independientes o incrustar directamente en manos y pinzas, cubriendo no solo las yemas de los dedos, sino también las falanges y las áreas de la palma, aumentando la superficie de contacto disponible para la detección.
Este enfoque ha permitido integraciones con una variedad de hardware robótico disponible comercialmente, incluidos sistemas de Wonik Robotics, Sake Robotics, Weiss Robotics y Robotiq. A finales de 2025, XELA Robotics también anunció la integración con el Tesollo DG-5F, una mano robótica antropomórfica de cinco dedos diseñada para la manipulación precisa, con pedidos comerciales previstos a partir de principios de 2026.
La compañía, surgida como una spin-off de la Universidad Waseda, afirma que los sensores ya se están utilizando en investigaciones universitarias y proyectos piloto comerciales, especialmente en aplicaciones donde se deben manipular objetos frágiles o irregulares de forma fiable. Los mercados objetivo incluyen la manufactura, la logística, el almacenamiento y la agricultura, donde una mejor retroalimentación táctil podría reducir errores, daños y tiempos de inactividad.
Image credit: XELA Robotics
