El histórico Stade Montalbanais, con su césped sintético y una trayectoria marcada por las inundaciones desde su construcción a principios del siglo XX, sigue siendo un escenario mítico del rugby francés. Los Auvergnats regresan a “la cuvette” quince años después de su última visita (diciembre de 2009), una época en la que Laurent Labit y Laurent Travers dirigían la Union Sportive Montalbanaise.
A mitad de temporada, los Montalbanais se encuentran a 11 puntos del duodécimo clasificado, inmersos en una lucha directa con el USAP catalán por una plaza de barrera y evitar el descenso. Con una ventaja de 3 puntos sobre el equipo dirigido por Laurent Labit, quien conoce bien los valores del USM por haberlo dirigido durante varias temporadas a finales de los años 2000, el margen es estrecho. Su próximo partido es precisamente en Aimé-Giral, donde los jugadores del USAP están reconstruyendo su colectivo y confianza. Cada punto que consigan los Montalbanais será crucial hasta el final de la temporada. Ya han sumado 7 puntos desde el inicio (victoria contra el USAP, empate contra Montpellier y bonus defensivo contra Castres), todos en Sapiac, donde los clermontois deberán evitar una trampa el sábado.
Reforzados por el regreso de su defensa estrella de ProD2 (reconstruido tras un robo en septiembre), los jugadores de Sapiac saben que enero será un mes decisivo para su supervivencia. Tras una dura derrota en Racing –“con un marcador abultado en relación con la inversión del equipo”, según el entrenador Sébastien Tillous-Borde–, se espera un esfuerzo en el pragmatismo y la corrección de errores, que les costaron caro en la Paris Défense Arena, donde concedieron 61 puntos. Un promedio habitual a domicilio, donde conceden 60 puntos por partido, pero en Sapiac la situación será diferente. Los Tarn-et-Garonnais son capaces de fortalecer su defensa, concediendo la mitad de puntos (29 de media, frente a los 60 a domicilio).
Bien organizados en el juego de touch con el séptimo mejor porcentaje del campeonato (81% de balones conservados) y una alta efectividad en el juego a pie (83%, el cuarto mejor del campeonato), los Montalbanais mantienen ambición en el juego de movimiento. De hecho, han realizado más pases que los clermontois esta temporada (1733 contra 1640), siendo el quinto equipo del campeonato en mover más el balón. Individualmente, el USM cuenta con uno de los mejores defensores del campeonato, Kyllian Ringuet (lesionado en el tobillo en Racing, pero ya autor de 128 placajes, el cuarto mejor del Top 14), así como un apertura muy experimentado, Jérôme Bosviel, capaz de tomar el control del partido como demostró en las últimas fases finales de Pro D2 (3128 metros ganados a pie esta temporada, el cuarto mejor del campeonato). Los Auvergnats también deberán tener cuidado con Josua Vici, el extremo estrella del USM, que ya ha recuperado 10 balones esta temporada (el mejor del Top 14), roto 27 placajes, superado 7 defensas y anotado 4 ensayos. Al igual que en Aimé-Giral, los clermontois se enfrentarán a un equipo Montalbanais que promete jugar con el corazón y darlo todo para conseguir puntos valiosos en su lucha por la supervivencia junto a los catalanes.
