En Corea del Sur, un tribunal ha reconocido por primera vez la estrecha relación entre la vacuna contra el COVID-19 y la muerte por infarto agudo de miocardio. El caso involucra a un funcionario público de 23 años de servicio y padre de tres hijos, identificado como A, quien falleció diez días después de recibir la vacuna en junio de 2021.
Según el testimonio de A, él mismo expresó dudas sobre la vacunación a su esposa, pero se vio obligado a recibirla por ser parte de un grupo prioritario. Tras la vacunación, A experimentó vómitos y colapsó, sufriendo un paro cardíaco. La causa de la muerte fue determinada como infarto agudo de miocardio.
Inicialmente, la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades (KDCA) atribuyó el fallecimiento a posibles complicaciones derivadas de una condición preexistente, como hiperlipidemia, y rechazó la compensación. Tampoco se reconoció el fallecimiento como un incidente laboral. Sin embargo, después de más de dos años de litigio, el Tribunal Administrativo de Seúl falló a favour de A.
Este fallo es significativo porque es la primera vez que se reconoce una relación causal entre la vacuna contra el COVID-19 y la muerte por infarto agudo de miocardio, más allá de las reacciones adversas conocidas como miocarditis y pericarditis. El tribunal consideró que existía una estrecha relación temporal entre la vacunación y el fallecimiento, y que no se podía descartar la posibilidad de que la vacuna hubiera sido la causa, basándose en la teoría y la experiencia médica.
