Un nuevo candidato vacunal desarrollado por el Walter Reed Army Institute of Research muestra una eficacia del 89% contra la shigelosis en ensayos clínicos. La enfermedad diarreica aguda representa una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial, un problema persistente agravado por la creciente resistencia a los antibióticos.
Una eficacia clínica sin precedentes frente a la shigelosis
La shigelosis, provocada por la bacteria Shigella, continúa siendo uno de los azotes más persistentes en las regiones con saneamiento deficiente. Durante este verano, los resultados de un ensayo clínico publicado en The Lancet Infectious Diseases demostraron que el candidato vacunal denominado WRSs2 alcanzó una efectividad del 89% en la prevención de la enfermedad. El desarrollo corresponde al Walter Reed Army Institute of Research, y las pruebas se llevaron a cabo de forma conjunta en el Cincinnati Children’s Hospital Medical Center y en la Clínica Hope del Centro de Vacunas de Emory, en Atlanta.
El estudio clínico evaluó a 108 adultos. La mitad recibió la vacuna —una versión debilitada de la bacteria suspendida en un líquido similar al yogur, administrada dos veces con un mes de diferencia— mientras que el grupo de control recibió dosis de agua salada. Según explicó el doctor Robert Frenck, profesor de pediatría en Cincinnati Children’s y director de su Centro de Investigación de Vacunas, la bacteria atenuada genera una reacción inmunitaria sin provocar una enfermedad grave en los participantes.
Por su parte, la doctora Kawsar Talaat, investigadora no vinculada directamente al ensayo, destacó que el diseño metodológico riguroso otorga solidez al porcentaje de eficacia obtenido. Durante la fase de prueba de exposición deliberada, el 81% del grupo placebo enfermó con diarrea y fiebre antes de recibir tratamiento antibiótico.
El impacto global de la diarrea infantil y la resistencia antimicrobiana
Fuera de los países industrializados, las enfermedades diarreicas representan la segunda causa de muerte en niños. Chad registra la tasa de mortalidad infantil más elevada por esta causa, con aproximadamente uno de cada 140 menores de cinco años falleciendo cada año. Los especialistas señalan que la escasa atención global responde en parte a lo que denominan poo taboo
, la incomodidad social generalizada para hablar abiertamente sobre la diarrea.
Los menores que sobreviven a la shigelosis suelen sufrir secuelas a largo plazo.
El riesgo principal se concentra entre los 12 y los 23 meses de edad. Los pacientes presentan diarrea sanguinolenta, fiebre y dolor abdominal intenso. Aunque el tratamiento estándar recurre a los antibióticos, la resistencia bacteriana supera el 80% en determinadas regiones geográficas, lo que reduce drásticamente la eficacia de los fármacos disponibles.
Antecedentes históricos y perspectivas futuras
Hasta la fecha, no existe ninguna vacuna contra la bacteria Shigella autorizada para su comercialización, a pesar de acumular más de un siglo de investigaciones científicas. Los intentos previos registraron limitaciones notables en cuanto a su eficacia y protección en población infantil.

- WRSs1 (precursor directo): eficacia del 40% acompañada de efectos secundarios elevados.
- Candidato evaluado en adultos jóvenes: 74% de eficacia, sin protección demostrada en niños pequeños.
- Desarrollo de origen israelí: 28% de eficacia general.
A pesar de los resultados favorables del nuevo preparado WRSs2, los expertos insisten en la necesidad de mantener la cautela. El doctor Hossain subraya que el ensayo actual se limitó a una muestra reducida de adultos, por lo que resulta imprescindible avanzar hacia ensayos clínicos más amplios que confirmen la seguridad y la efectividad del fármaco en la población infantil de las zonas más vulnerables del planeta.
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