No existe evidencia que sugiera que las vacunas contra la COVID-19 caducadas puedan ser efectivas para prevenir el contagio de gripe aviar. De acuerdo con la Asociación Española de Vacunología (AEV), una vacuna que ha superado su fecha de caducidad no se considera válida, ya que no se puede garantizar su eficacia.
Es importante recordar que la gripe aviar y la COVID-19 son causadas por virus distintos: la gripe aviar por los virus de la influenza A y B, y la COVID-19 por el coronavirus SARS-CoV-2. Ante la pregunta sobre si la vacuna contra la COVID-19 ofrece protección contra la gripe aviar, Jaime Pérez, presidente de la AEV, respondió de manera contundente: “La respuesta es rotundamente negativa”.
Pérez explicó que la eficacia de las vacunas está sólidamente respaldada por la ciencia, y por lo tanto, la idea de que una vacuna diseñada para proteger contra el SARS-CoV-2 pueda ofrecer protección contra la gripe, ya sea aviar o humana, carece de fundamento científico. La consideró, en sus palabras, “una idea mágica (e inventada)”. Aunque teóricamente podría estimular el sistema inmunitario, este efecto sería muy limitado y especulativo.
