Científicos están experimentando con un método innovador para combatir enfermedades en murciélagos utilizando mosquitos como “enfermeras” vacunadoras. El objetivo es prevenir la propagación de virus peligrosos como el Nipah o la rabia a los humanos, aunque la idea plantea importantes desafíos éticos y técnicos.
Los murciélagos son conocidos por ser reservorios de virus zoonóticos peligrosos, portando agentes patógenos sin enfermarse, lo que convierte sus hábitats en potenciales focos de infección. Vacunar a los murciélagos se considera crucial para evitar la transmisión de virus a las personas, pero alcanzar a millones de individuos en cuevas profundas o bosques densos presenta una dificultad logística considerable.
En un estudio reciente publicado en la revista Science Advances, investigadores chinos inyectaron vacunas contra el virus Nipah y el virus de la rabia en el torrente sanguíneo de mosquitos Aedes aegypti. Los virus de la vacuna se multiplicaron dentro del cuerpo del mosquito y se concentraron en las glándulas salivales, permitiendo que el mosquito “inyectara” la vacuna en los murciélagos a través de picaduras o al ser consumidos por ellos.
Los experimentos de laboratorio demostraron que los ratones y murciélagos picados por los mosquitos desarrollaron anticuerpos neutralizantes contra el virus de la rabia y sobrevivieron a infecciones posteriores. Resultados similares se observaron con el virus Nipah, que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 75% en humanos.
