En Gelderland, Países Bajos, los médicos de cabecera están notando un aumento en el número de pacientes que consultan por problemas que, según las redes sociales, estarían relacionados con el cortisol, la hormona del estrés. Esta tendencia, impulsada por la influencia de influencers y la publicidad en plataformas como Instagram, está generando preocupación en el sector de la salud.
Los pacientes acuden a las consultas médicas, especialmente en Nijmegen y Arnhem, solicitando mediciones de cortisol debido a síntomas como problemas de piel, sudoración excesiva, dificultades para dormir y aumento de peso abdominal. Anteriormente, estas consultas eran poco frecuentes, pero ahora se han convertido en una parte habitual de la práctica médica.
Los profesionales de la salud de Gelderland expresan su inquietud, señalando que muchas de las quejas presentadas por los pacientes no están directamente relacionadas con el cortisol, sino con factores más comunes como el estrés o el estilo de vida. Este aumento en las consultas está generando una mayor presión sobre los centros de salud, alargando los tiempos de espera y sobrecargando a los profesionales sanitarios.
Además, existe preocupación por el papel de las empresas con fines comerciales que se aprovechan de esta tendencia, promoviendo productos y servicios relacionados con el cortisol.
