El principal asesor médico del gobierno británico, el profesor Chris Whitty, advirtió que depender únicamente de los medicamentos para combatir la obesidad sería un fracaso social y médico. En una conferencia pronunciada el jueves por la noche, Whitty señaló que, si bien fármacos como Wegovy y Mounjaro pueden ser “transformadores” para un pequeño porcentaje de personas que realmente los necesitan, no deben convertirse en la solución principal para un problema de salud pública tan extendido.
Whitty expresó su preocupación por el aumento de la obesidad en el Reino Unido, destacando que alrededor de dos tercios de los adultos tienen sobrepeso u obesidad. A diferencia de Francia, donde los niveles de obesidad se han mantenido relativamente estables desde 1990, la obesidad ha aumentado significativamente en el Reino Unido en las últimas décadas. El profesor Whitty enfatizó la importancia de abordar las causas subyacentes de la obesidad, como la publicidad agresiva de alimentos poco saludables dirigida a los niños, en lugar de simplemente medicar a la población.
Según Whitty, los fármacos GLP-1, como Wegovy y Mounjaro, son efectivos, pero no están exentos de efectos secundarios. Advirtió que el peso se recupera a menudo después de suspender el tratamiento, que algunas personas experimentan reacciones adversas y que muchos sufren efectos secundarios gastrointestinales desagradables. También señaló que estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de complicaciones como pancreatitis aguda grave, pérdida repentina de visión y embarazos inesperados en mujeres que utilizan anticonceptivos.
Whitty abogó por medidas más estrictas para reformular los alimentos, reducir el azúcar y la grasa en los productos, y restringir la publicidad de alimentos poco saludables, especialmente dirigida a los niños. Criticó la influencia de los grupos de presión de la industria alimentaria y la tendencia de los medios a retratar las políticas de salud pública como “paternalistas”.
Expertos en obesidad han acogido con satisfacción las declaraciones de Whitty. Sonia Pombo, de Action on Salt and Sugar, afirmó que los medicamentos para perder peso no deben sustituir a una política alimentaria sólida. Katharine Jenner, directora de la Obesity Health Alliance, señaló que no es lógico permitir que los niños crezcan en entornos saturados de opciones poco saludables y luego depender de medicamentos para abordar el daño.
Las opiniones de Whitty contrastan con las del secretario de salud, Wes Streeting, quien ha calificado estos medicamentos como un “cambio radical” en la lucha contra la obesidad.
