¿Te apetece un dulce viaje a la infancia? Una chef ucraniana nos muestra cómo preparar unos deliciosos y crujientes tubos de oblea, un postre que evoca recuerdos de la época soviética, cuando era considerado un verdadero manjar.
Tubos de oblea con leche condensada: un clásico reinventado
Maria Makarchuk, popular bloguera culinaria y autora de libros de cocina, comparte su receta infalible para lograr unos tubos de oblea increíblemente crujientes, que conservan su textura incluso días después de su preparación. ¡Un éxito asegurado!
Ingredientes:
- Dos huevos grandes;
- 120 gramos de azúcar;
- 150 gramos de mantequilla;
- 150 gramos de harina;
- Una pizca de sal;
- 300 gramos de leche condensada;
- 500 ml de crema para batir (33% materia grasa);
- Nueces.
Maria nos revela los secretos para recrear el sabor de la niñez. El primer paso es preparar la masa, insistiendo en la importancia de utilizar las cantidades exactas de cada ingrediente. En un bol profundo, batimos los huevos con el azúcar, luego incorporamos la mantequilla derretida (pero no caliente) y una pizca de sal. A continuación, añadimos la harina poco a poco, sin dejar de batir, y ajustando la cantidad según sea necesario. La masa debe tener una consistencia similar a la de la crema agria espesa.
Después de dejar reposar la masa unos minutos para que se estabilice, la transferimos a una manga pastelera para facilitar la elaboración de los tubos de oblea. Si no disponemos de manga pastelera, podemos utilizar una cuchara para extender la masa sobre la plancha de la máquina de gofres. Makarchuk asegura que el uso de la manga pastelera garantiza una distribución uniforme de la masa.
Una vez que la primera oblea esté lista, la enrollamos rápidamente sobre un trozo de papel de aluminio para darle forma y permitir que se enfríe mientras preparamos las siguientes. Este truco es fundamental para mantener la textura crujiente de los tubos.
Pero, ¿qué sería de los tubos de oblea sin su relleno cremoso? Maria prepara una crema exquisita mezclando leche condensada con crema para batir de alta calidad, batiendo a baja velocidad hasta obtener la consistencia deseada. Recomienda utilizar una marca de confianza y, si la calidad de la crema es dudosa, añadir un estabilizador para evitar que se desestabilice y ablande los tubos.
Finalmente, picamos las nueces (pueden ser las que prefieras) y las tostamos ligeramente en una sartén seca. Rellenamos los tubos con la crema utilizando la manga pastelera y espolvoreamos los extremos con las nueces picadas. Makarchuk nos anima a preparar más masa, ya que la crema siempre queda y es una pena desperdiciarla.
