Para Jan, de 68 años, y Grietje, de 54, viajar no es solo llegar a un destino, es hacerlo con estilo y mucha historia. La pareja ha demostrado que la edad del vehículo es solo un número, al seguir realizando sus viajes anuales a Suecia a bordo de su inseparable Citroën DS, un clásico con 56 años de antigüedad.
Más allá de ser un simple medio de transporte, este icónico modelo francés es el protagonista de sus aventuras. Según comparten los protagonistas, para ellos «esto no es una simple auto»; es una pieza de ingeniería y nostalgia que sigue respondiendo a la perfección tras más de cinco décadas en la carretera.
La historia, reportada originalmente por De Telegraaf, destaca cómo esta pareja mantiene viva la tradición de recorrer largas distancias en un vehículo que, lejos de quedarse en el garaje como una pieza de museo, continúa siendo su compañero fiel en cada travesía hacia el norte de Europa.
