Buenas noticias para quienes han intentado, sin éxito, convencer a familiares o compañeros de piso de que pasar horas frente a los videojuegos no es saludable. Ahora, la ciencia ofrece una nueva justificación para sus preocupaciones.
Un estudio publicado este mes en la revista Nutrition encontró una asociación entre jugar videojuegos más de 10 horas a la semana y una mala calidad de la dieta, mayor masa corporal y peor calidad del sueño. Según Mario Siervo, coautor del estudio de la Curtin School of Population Health, el problema no son los videojuegos en sí, sino el exceso de tiempo dedicado a ellos.
Los videojuegos intensivos podrían afectar la salud
“Lo que llamó la atención fue que los estudiantes que jugaban hasta 10 horas a la semana presentaban características muy similares en cuanto a dieta, sueño y peso corporal”, explicó Siervo en un comunicado de la Universidad Curtin. “Las diferencias reales surgieron en aquellos que jugaban más de 10 horas a la semana, quienes mostraron una clara divergencia con respecto al resto de la muestra.”
Siervo y sus colegas trabajaron con más de 300 estudiantes de universidades australianas que informaron sobre el tiempo que dedicaban a jugar videojuegos cada semana. Con esta información, el equipo los organizó en tres categorías: jugadores de bajo nivel (de 0 a 5 horas de juego por semana), jugadores de nivel moderado (de 5 a 10 horas por semana) y jugadores de alto nivel (más de 10 horas por semana).
Los jugadores de bajo y moderado nivel describieron estados de salud similares, que fueron significativamente peores para los jugadores de alto nivel. Por ejemplo, los investigadores notaron una menor calidad de la dieta en los jugadores de alto nivel. Los jugadores intensivos tenían más probabilidades de ser obesos, con un IMC medio de 26.3. En comparación, los jugadores de bajo y moderado nivel tenían promedios más saludables de 22.2 y 22.8, respectivamente.
“Cada hora adicional de juego por semana se asoció con un deterioro en la calidad de la dieta, incluso después de tener en cuenta el estrés, la actividad física y otros factores del estilo de vida”, detalló Siervo.
Calidad del sueño deficiente
Si busca argumentos para limitar las 10 horas semanales de juego de alguien en su hogar, la calidad del sueño podría ser su mejor baza. En el estudio, las tres categorías informaron de una mala calidad del sueño en general, aunque los jugadores de nivel moderado y alto obtuvieron puntuaciones más bajas que los jugadores de bajo nivel. El estudio encontró una importante asociación entre las horas de juego y la alteración del sueño.
“Este estudio no prueba que los videojuegos causen estos problemas, pero muestra un patrón claro de que el juego excesivo puede estar relacionado con un aumento de los factores de riesgo para la salud”, aclaró Siervo. “Nuestros datos sugieren que jugar a videojuegos de bajo y moderado nivel generalmente está bien, pero el juego excesivo puede desplazar hábitos saludables como llevar una dieta equilibrada, dormir lo suficiente y mantenerse activo.”
Añadió: “Dado que los hábitos universitarios a menudo persisten en la edad adulta, adoptar rutinas más saludables, como tomar descansos de los videojuegos, evitar jugar hasta altas horas de la noche y elegir refrigerios más saludables, puede ayudar a mejorar el bienestar general.”
