Entre el puente norte y el Steinitzsteg, en la isla del Danubio de Viena, ha comenzado la construcción de un nuevo y moderno tratamiento de agua potable que estará concluido para 2030. El proyecto forma parte de la estrategia «Vienna Water 2050», diseñada para enfrentar el aumento de la demanda hídrica debido al crecimiento poblacional y el cambio climático.
Con un acto simbólico de palada inicial, las autoridades municipales dieron el pistoletazo de salida a esta obra clave para garantizar el suministro de agua segura y de alta calidad para las generaciones futuras. El nuevo sistema tratará agua proveniente de 17 pozos, incrementando tanto la capacidad de almacenamiento como el volumen disponible.
Según las declaraciones del concejal de Clima, Jürgen Czernohorszky, esta iniciativa no solo refuerza la seguridad hídrica de toda Viena, sino que también la prepara para ser más resiliente frente a los desafíos climáticos. «El agua potable limpia tiene un valor incalculable para nuestra ciudad», afirmó, destacando que el proyecto contribuirá a hacer el abastecimiento más estable y sostenible.
La obra representa una de varias medidas dentro del plan a largo plazo, que incluye también la ampliación de instalaciones como el mayor depósito cerrado de agua en Neusiedl/Steinfeld. El objetivo es asegurar que, incluso en períodos de mayor estrés hídrico, Viena continúe contando con un suministro confiable de agua potable de excelente calidad.
