En una noche de diciembre, un joven de 22 años pasó de compartir risas con sus amigos a atacar brutalmente a un transeúnte indefenso. Según informaron fuentes judiciales, el agresor golpeó a la víctima con puños y patadas, enfocándose principalmente en la zona de la cabeza. El ataque fue tan violento que, incluso después de que el hombre cayera al suelo, el agresor continuó golpeándolo al menos 11 veces. Las heridas provocaron traumatismos craneales mortales, lo que resultó en la muerte inmediata de la víctima. Tras el juicio, el tribunal dictó una sentencia de 10 años de prisión por homicidio doloso.
Viena risa, otra muerte: 10 años de prisión por el caso del joven de 22 años
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