La lucha contra el VIH en Estados Unidos continúa enfrentando retos significativos, lo que ha llevado a un análisis profundo sobre las razones por las cuales la epidemia no ha terminado en el país.
A pesar de la existencia de avances médicos, se ha reportado que pocos farmacéuticos están prescribiendo un fármaco para la prevención del VIH que ha sido calificado como un «cambio de juego» (game-changer) debido a su potencial impacto en la salud pública.
Esta brecha entre la disponibilidad de herramientas innovadoras y su prescripción efectiva es un factor relevante al examinar por qué la epidemia del VIH persiste en Estados Unidos, subrayando que el acceso real y la implementación de la prevención son pasos críticos para controlar la propagación de la enfermedad.
