Los vinos chilenos están ajustando su estrategia en el mercado peruano, un país donde el consumo per cápita apenas alcanza los 3 litros anuales. Esta redefinición busca identificar nuevas oportunidades en un entorno con potencial de crecimiento, pero aún limitado en comparación con otros mercados de la región.
La industria vitivinícola chilena busca espacios en Perú a pesar del bajo consumo registrado, lo que implica un análisis detallado de las preferencias locales y la adaptación de la oferta a las demandas específicas del consumidor peruano.
El Comercio Perú reporta que esta estrategia de reajuste responde a la necesidad de explorar alternativas en un mercado que, si bien pequeño en términos de consumo, presenta oportunidades para aquellos productores capaces de comprender sus dinámicas y ofrecer productos acordes a sus gustos.
