En el marco del Día Internacional de la Educación, Plan International advierte sobre los desafíos persistentes en la convivencia escolar dentro del sistema educativo peruano, basándose en datos oficiales.
Lima, 23 de enero del 2026. Nuevos registros oficiales, presentados con motivo del Día Mundial de la Educación, confirman que la convivencia escolar sigue siendo un reto fundamental para la educación en el Perú. Durante 2025, el portal SíSeVe del Ministerio de Educación (MINEDU) documentó 19,770 casos de violencia en instituciones educativas, lo que subraya la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y la promoción de entornos escolares seguros para niños, niñas y adolescentes.
Según el informe, la violencia física es la forma más prevalente, con 8,530 casos, seguida por la violencia psicológica (7,731 casos) y la violencia sexual (3,509 casos). El número total de incidentes se mantiene similar al de 2024, cuando se registraron 19,748 casos.
“La educación implica también garantizar la seguridad, el respeto y el bienestar de los estudiantes. Un entorno escolar seguro es esencial para que los niños y niñas puedan aprender plenamente. Por ello, es crucial intensificar la prevención de cualquier forma de maltrato y fomentar la convivencia escolar a través de una colaboración estrecha entre las comunidades educativas y las autoridades”, afirmó Víctor García, Representante País de Plan International en Perú.
«Ningún niño o niña puede aprender plenamente si no se siente protegido en su escuela»
Víctor García, Representante País de Plan International Perú
Seguridad y confianza en escuelas: “Únete al equipo contra la discriminación”

Las investigaciones indican que muchas formas de violencia tienen su origen en prácticas discriminatorias que se normalizan desde temprana edad. En este contexto, la Fundación adidas y Plan International están implementando el proyecto “Únete al equipo contra la discriminación” en la provincia de Acomayo (Cusco), utilizando el deporte y la educación como herramientas para promover la igualdad y el respeto.
Un estudio de línea de base realizado en escuelas de Acomayo entre septiembre y octubre de 2025 reveló que 7 de cada 10 niños y niñas carecen de las habilidades necesarias para identificar y abordar situaciones de discriminación. Asimismo, se constató que los insultos y apodos se han integrado en el lenguaje cotidiano, tanto en los entornos escolares como deportivos. El análisis también demostró que las prácticas deportivas reproducen estereotipos de género, lo que agrava la violencia psicológica y afecta la autoestima, la participación y la confianza de los estudiantes.
Durante el último año, el proyecto ha impactado a más de mil personas, incluyendo estudiantes, docentes, padres de familia y directivos, además de coordinar acciones con las autoridades y las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL). Más de 600 estudiantes de entre 9 y 11 años participaron en actividades pedagógicas diseñadas para fortalecer habilidades como el trabajo en equipo y la autoestima, lo que les permitió reconocer prácticas discriminatorias en el aula y aumentar su confianza para denunciarlas.
Por aulas escuelas más inclusivas: Programa Multianual de Resiliencia – “Aprender sin Barreras”

Ante esta situación, se enfatiza la importancia de fortalecer las estrategias preventivas que involucren a toda la comunidad educativa. En este sentido, el Programa Multianual de Resiliencia “Aprender sin Barreras”, financiado por Education Cannot Wait e implementado por el Consorcio conformado por RET International, Plan International, UNESCO Perú y ASOVENTRU, promueve entornos educativos seguros, inclusivos y protectores en Lima y Trujillo.
Durante el último año, el proyecto ha alcanzado a más de 1,250 estudiantes a través de procesos formativos con 400 directivos y docentes de 55 escuelas de Lima y Trujillo, con el objetivo de identificar y fortalecer las capacidades para la denuncia, prevención y atención de casos de violencia escolar y otras situaciones de riesgo. Además, se ha brindado apoyo socioemocional a los estudiantes en situaciones de crisis o desborde emocional. Asimismo, se han desarrollado acciones educativas y comunitarias en colaboración con la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana y las UGEL en San Juan de Lurigancho, Comas y San Martín de Porres.
En el contexto del Día Mundial de la Educación, los datos confirman que el fortalecimiento de la convivencia escolar es un requisito indispensable para garantizar la calidad educativa y el pleno ejercicio del derecho de niños, niñas y adolescentes a aprender en entornos de respeto y protección.
