El virus Nipah (NiV) ha vuelto a captar la atención mundial, en un contexto marcado por la reciente pandemia de Covid-19. Esta situación ha generado una mayor alerta global ante la posible aparición de nuevas enfermedades infecciosas.
El virus Nipah fue identificado por primera vez en 1998 en Malasia, en brotes que afectaron a granjas de cerdos. Posteriormente, se determinó que se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de animales a humanos, y que en ciertos casos presenta una tasa de mortalidad significativa.
Según la información proporcionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su sitio web who.int, el reservorio natural del virus Nipah son los murciélagos de la fruta del género Pteropus, también conocidos como zorros voladores. Estos murciélagos pueden portar el virus sin mostrar síntomas, lo que los convierte en huéspedes naturales del virus Nipah.
La transmisión del virus Nipah se produce principalmente a través de varias vías. La transmisión de animales a humanos puede ocurrir por contacto directo con animales infectados, especialmente murciélagos de la fruta y cerdos. Los trabajadores de granjas de cerdos y las personas que interactúan frecuentemente con animales tienen un mayor riesgo de exposición.
Además, la infección puede ocurrir a través del consumo de alimentos contaminados, como la savia de palma cruda (un líquido dulce extraído de las flores de palma) recolectada cerca de los hábitats de los murciélagos, o frutas que hayan estado en contacto con la saliva o fluidos corporales de estos animales. El virus Nipah también puede transmitirse de persona a persona a través del contacto cercano con fluidos corporales, como sangre, orina, saliva o secreciones respiratorias, especialmente en entornos familiares y centros de salud.
Recientemente, se han detectado nuevos casos del virus Nipah en la región de Bengala Occidental, India. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, se confirmaron dos casos en trabajadores de la salud, mientras que casi 200 personas fueron sometidas a pruebas como medida de precaución para evitar una mayor propagación.
De acuerdo con información publicada en kesehatan.jogjakota.go.id, Solikhin Dwi R, MPH., jefe del equipo de trabajo de Vigilancia, Gestión de Datos (PD) y Sistemas de Información de Salud (SIK) del Departamento de Salud de la Ciudad de Yogyakarta, indicó que hasta la fecha no se han registrado casos de virus Nipah en la población de Indonesia. Sin embargo, enfatizó la importancia de mantener la vigilancia.
“En Indonesia, aún no se han detectado casos de Nipah en humanos. No obstante, es fundamental estar atentos a los factores de riesgo de transmisión, considerando la movilidad de personas entre países, especialmente desde naciones que experimentan brotes, y los resultados de investigaciones en Indonesia que demuestran evidencia serológica y la detección del virus en su reservorio natural, los murciélagos de la fruta (Pteropus sp.)”, explicó Solikhin el jueves 5 de febrero de 2026.
Actualmente, no existe una vacuna ni un tratamiento específico para curar la infección por el virus Nipah. El manejo de los pacientes se centra en cuidados de apoyo para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Por lo tanto, es crucial que la población comprenda el origen del virus, las formas de transmisión y las medidas preventivas para reducir el riesgo de propagación desde el inicio.
