La red eléctrica de Visayas enfrenta alerta amarilla por segundo día consecutivo mientras el suministro de energía podría mantenerse inestable hasta agosto, según fuentes oficiales y medios locales. El desabastecimiento actual —783 megavatios (MW) menos de los que operaban normalmente antes del sismo— obliga a las autoridades a activar protocolos de emergencia ante el riesgo de cortes generalizados. Expertos advierten que la recuperación total dependerá de la reactivación de plantas de base, cuya reparación podría extenderse hasta el próximo mes.
¿Por qué se activó la alerta amarilla en Visayas?
La Agenia Filipina de Noticias (PNA) confirmó que la alerta amarilla —nivel de riesgo moderado— se declaró nuevamente este martes en la región, tras el colapso parcial de infraestructura energética provocado por un terremoto. Según SunStar Publishing, el terremoto dejó fuera de servicio al menos 783 MW de capacidad de generación, equivalente al 20% de la demanda habitual en la zona. «Esto no es solo un problema técnico, sino una crisis de suministro que afecta a hogares, hospitales y empresas», declaró un portavoz de la Departamento de Energía de Filipinas (DOE), citado por Inquirer.net.
¿Hasta cuándo podría durar la inestabilidad?
Tres fuentes coinciden en que la normalización del servicio eléctrico en Visayas no ocurrirá antes de agosto. BusinessWorld reportó que las plantas de generación —especialmente las de ciclo combinado y carbón— requieren reparaciones que podrían tomar entre 6 y 8 semanas. Mientras tanto, la PNA advierte que, hasta entonces, el sistema operará con reservas críticas, lo que podría derivar en racionamientos programados. «La demanda en temporada de lluvias ya es alta; sumado al desabastecimiento, el riesgo de apagones es real», explicó un ingeniero del Meralco, citado por ABS-CBN.
¿Qué medidas se han tomado hasta ahora?
Ante la emergencia, el gobierno regional activó un plan de contingencia que incluye:
- Racionamiento controlado: La National Grid Corporation of the Philippines (NGCP) ya implementó cortes rotativos en zonas críticas, según confirmó BusinessWorld.
- Importación de energía: Se han activado líneas de interconexión con Luzón para compensar la falta de generación local, aunque con limitaciones técnicas, según Inquirer.net.
- Apoyo a sectores vulnerables: Hospitales y áreas rurales recibirán generadores temporales, según anunció la Departamento de Salud a través de SunStar.
¿Qué pasa si la situación empeora?
Expertos consultados por Inquirer advierten que, de no reactivarse las plantas a tiempo, el gobierno podría declarar alerta roja (riesgo alto) y aplicar cortes masivos. «En 2013, durante el tifón Haiyan, el sistema colapsó por semanas; hoy el escenario es similar, pero con menos margen de maniobra», señaló un analista del PwC Filipinas. Mientras tanto, las autoridades piden a la población reducir el consumo en horarios pico (6–10 p.m.).
Actualización: Este martes 18 de junio, la NGCP confirmó que la alerta amarilla se mantiene vigente en las provincias de Iloílo, Cebú y Negros Oriental, según PNA. La próxima evaluación está programada para el 25 de junio.
