¿El VPH puede contagiarse sin relaciones sexuales? Médicos revelan casos inusuales de transmisión
El virus del papiloma humano (VPH), conocido comúnmente como «verrugas genitales» o «coliflor» (por su apariencia), es una infección de transmisión sexual frecuente. Sin embargo, urólogos han alertado sobre casos en los que el contagio ocurrió sin contacto sexual directo, generando preocupación entre la población.

Un reciente caso en Taiwán puso en evidencia esta situación. Un joven que cumplía servicio militar contrajo el virus tras compartir objetos personales con sus compañeros de pelotón. Según el relato compartido en redes sociales, el contagio se produjo al intercambiar toallas y máquinas de afeitar, dos elementos de uso cotidiano que, en este contexto, se convirtieron en vectores de transmisión.
La historia, que se viralizó en plataformas como Threads, generó sorpresa entre los usuarios, ya que muchos asociaban el VPH exclusivamente con relaciones sexuales. Uno de los afectados incluso enfrentó una ruptura con su pareja, quien asumió erróneamente que había mantenido relaciones extramaritales durante su servicio militar.
¿Cómo se transmite realmente el VPH?
Aunque el 95% de los casos de VPH se asocian con contacto sexual, los médicos destacan que el virus también puede propagarse por otras vías:

- Contacto piel con piel: Incluso sin penetración, el roce con zonas infectadas puede transmitir el virus.
- Objetos contaminados: Toallas, máquinas de afeitar, ropa interior o superficies como pomos de puertas o asientos de baño pueden albergar el virus si entran en contacto con secreciones o lesiones.
- Transmisión vertical: En casos raros, una madre infectada puede transmitir el virus a su bebé durante el parto.
El urólogo Huang Wei-lun, del Centro Urológico Bo’ai en Kaohsiung, compartió un caso aún más sorprendente: un médico desarrolló verrugas en las fosas nasales tras realizar un procedimiento de electrocauterización sin usar mascarilla. «El virus puede propagarse a través de partículas en el aire durante estos tratamientos», explicó el especialista, quien también mencionó otro caso en el que un colega desarrolló lesiones en un dedo del pie, posiblemente por contacto con residuos de tejido infectado.
Síntomas y prevención
Las verrugas genitales suelen aparecer como pequeñas protuberancias carnosas en la zona genital o anal, aunque también pueden desarrollarse en otras áreas como la boca, la garganta o, como en los casos mencionados, en las fosas nasales o los dedos. Su período de incubación puede extenderse desde semanas hasta años, lo que dificulta identificar el momento exacto del contagio.
Para reducir el riesgo de infección, los expertos recomiendan:
- Evitar compartir objetos personales: Toallas, máquinas de afeitar, ropa interior y otros artículos de uso íntimo.
- Mantener una higiene adecuada: Lavarse las manos con frecuencia y desinfectar superficies de uso común.
- Vacunarse contra el VPH: La vacuna, que se administra en tres dosis, es altamente efectiva para prevenir las cepas más peligrosas del virus.
- Usar protección en relaciones sexuales: Aunque el preservativo no elimina por completo el riesgo, reduce significativamente las posibilidades de contagio.
Huang Wei-lun enfatizó que, incluso con una sola pareja sexual, el riesgo de infección persiste si no se toman las precauciones necesarias. «El VPH es más común de lo que se cree, y su transmisión no siempre está ligada a la promiscuidad», advirtió.
Tratamiento y pronóstico
Las verrugas causadas por el VPH pueden tratarse mediante:

- Crioterapia: Congelación de las lesiones con nitrógeno líquido.
- Electrocauterización: Quema de las verrugas con corriente eléctrica.
- Medicamentos tópicos: Cremas o soluciones aplicadas directamente sobre las lesiones.
Sin embargo, el virus puede permanecer latente en el organismo y reaparecer cuando el sistema inmunológico se debilita. Por ello, los médicos insisten en la importancia de la prevención y el seguimiento médico regular.
Este caso en el servicio militar taiwanés sirve como recordatorio de que el VPH no solo se transmite por vía sexual, sino que también puede propagarse en entornos cotidianos. La educación y las medidas de higiene son clave para reducir su incidencia.
