Un esfuerzo de rescate en curso busca salvar a un varado ballena en la costa de la isla de Poel, en el mar Báltico, mediante la construcción de un improvisado «corsé» compuesto por varios grandes sacos de arena, conocidos como «Large Bags», que se colocarán alrededor del animal para impedir que se deslice davantage hacia aguas poco profundas.
Según informó el ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus (SPD), durante la noche anterior el cetáceo se desplazó aproximadamente 80 metros en dirección opuesta al canal navegable debido al efecto combinado del viento y el oleaje, alejándose así de la ruta que podría permitirle regresar a aguas más profundas.
La iniciativa privada de rescate, que inicialmente enfrentó desacuerdos internos, ahora cuenta con el liderazgo asumido por la Sociedad Alemana de Salvamento (DLRG), cuya intervención ha sido destacada por el ministro como fundamental para organizar las operaciones.
Backhaus explicó que la idea de emplear los sacos de arena provino precisamente de los voluntarios de la DLRG, quienes propusieron esta medida para estabilizar la posición del mamífero marino y facilitar su posible retorno al canal de navegación, subrayando que «no necesita mucho para alcanzar aguas más profundas».
El animal, al que los rescatistas han apodado «Timmy», permanece en una zona de aguas someras donde su situación sigue siendo crítica, mientras los equipos continúan trabajando para evitar que su condición se deteriore davantage antes de que pueda ser guiado de vuelta al mar abierto.
