Los mercados financieros mostraron volatilidad este lunes, con Wall Street y el índice AEX de Ámsterdam cerrando en territorio negativo debido al aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. La apertura de las bolsas estadounidenses también se registró en rojo, reflejando la preocupación de los inversores por un posible escalonamiento del conflicto en Oriente Medio.
En particular, la atención se centró en el paso estratégico de la Strait of Hormuz, clave para el transporte mundial de petróleo. Aunque inicialmente se especuló con un posible cierre de la vía marítima, posteriormente se confirmó que el paso permanecía abierto, lo que generó cierta estabilización en los mercados europeos.
El índice holandés AEX terminó la sesión en descenso, pese a las declaraciones que indicaban que la Strait of Hormuz volvería a estar operativa con normalidad. Asimismo, el Damrak, el índice principal de la bolsa de Ámsterdam, también cerró bajo presión por las mismas razones.
En general, los analistas coinciden en que, si bien persiste la incertidumbre geopolítica, los mercados han mostrado cierta resistencia, manteniéndose relativamente estables frente a las noticias provenientes de la región.
