Un ciudadano afgano se ha declarado no culpable de agredir a tiros a dos militares en Washington D.C., según informan diversas fuentes de noticias.
El incidente ha reavivado el debate sobre la inmigración en Estados Unidos, especialmente en el contexto de la administración Trump, que ha sido criticada por su enfoque restrictivo hacia los refugiados, residentes permanentes e incluso ciudadanos naturalizados. Según reportes, la administración Trump ha ampliado su objetivo más allá de los inmigrantes indocumentados, enfocándose en la figura del extranjero en general.
Las autoridades investigan el ataque, mientras que el sospechoso enfrenta cargos relacionados con el tiroteo. El incidente ha generado conmoción y ha puesto de manifiesto las tensiones existentes en torno a la seguridad y la inmigración.
En un relato desgarrador, se han revelado las últimas confidencias de Sarah Beckstrom, la soldado que falleció a causa de los disparos. Según testimonios, Beckstrom expresó sentirse despreciada y hostigada, lamentando que «la gente nos escupa».
