Widerøe se enfrenta a una reclamación tras denegar el embarque a una pasajera que, según alega, no renunció voluntariamente a su asiento en un vuelo sobrevendido entre Tromsø y Trondheim a principios de junio. La pasajera, tras ser impedida de volar, tuvo que adquirir nuevos billetes para completar su trayecto.
El caso ha sido revisado por la Transportklagenemnda (Comisión de Reclamaciones de Transporte) y ahora se ha resuelto. La pasajera argumentó que nunca habría cedido su asiento de forma voluntaria.
Este incidente se produce en un contexto de vuelos sobrevendidos, una práctica común en la industria aérea, pero que puede generar controversias cuando se niega el embarque a pasajeros.
La resolución de la Transportklagenemnda podría sentar un precedente en casos similares y subraya la importancia de los derechos de los pasajeros en situaciones de sobreventa de vuelos.
Este caso es similar a otro reciente en el que tres ciudadanos chinos reclamaron una compensación completa a Widerøe después de que su vuelo desde Tromsø fuera cancelado y la aerolínea ofreciera una ruta alternativa a través de Oslo y Evenes. Los pasajeros optaron por viajar en el Hurtigruten, alegando que necesitaban un vehículo de alquiler en Evenes y no podían permitirse una escala en Oslo.
